Relación con Otras Iglesias Episcopales

 

a) Con los Véterocatólicos

 

 

 

En la actualidad bajo esta denominación se comprenden dos movi­mientos religiosos diferentes: los del Cisma de Utrech y los propiamen­te llamados "viejos católicos”.

 

 

 

Los primeros se separaron de Roma en 1724 por cuestiones teológi­cas del "Jansenismo". Su núcleo central se estableció en Utrech, Consi­derados como herejes por Roma, ellos pretendieron mantener la doctrina y la disciplina católica, conservaron la sucesión apostólica de sus obispos con una validez que siempre Roma reconoció.

 

 

 

Los segundos no quisieron aceptar las determinaciones del Vaticano I respecto a la infalibilidad del Romano Pontifica. Capitaniados por Dollinger, se ubicaron principalmente en Suiza, Holanda y Alemania y acu­dieron a la sede cismática de Utrech para conseguier una sucesión válida de sus obispos y sacerdotes.

 

 

 

La "Declaración de Utrech" de 1889 definió la doctrina de la Iglesia, véterocatólica como sustancialmente la del Concilio de Trento Desde la primera Conferencia de Bonn presidida por Dollinger, los véterocatólicos han sido objeto de la simpatía de los anglicanos, pero no han llegado a una plena intercomunión hasta el 1932. La lentitud mis­ma del acercamiento, indica un autor anglicano, es prueba del empeño de los veterocatolícos para asegurarse de la ortodoxia y catolicidad de la Iglesia anglicana".

 

 

 

“El  acuerdo de Bonn de 1932 declaró que ambas partes reconocen la plena catolicidad y ortodoxia teológica de la otra, pero sin quedar li­gadas a detalles de expresión o de práctica, y esté acuerdo ha servido de mucho para acuerdos subsiguientes entre el anglicanismo y otras Igle­sias. Desde aquella fecha obispos vétero-católicos han intervenido en muchísimas ordenaciones de obispos anglicanos, con la imposición de ma­nos mientras pronuncian la fórmula de ordenación en latín según el Pon­tifical Romano. Puesto que Roma no tiene ninguna duda sobre la validez de las ordenaciones vetero-católicas, continúa el autor anterior, sígue­se que ya existe en la Iglesia anglicana un cuerpo siempre creciente de Obispos en la sucesión de Utrech con carácter episcopal innegable. Y siguese también que el número siempre creciste de sacerdotes anglicanos ordenados por estos obispos son innegablemente sacerdotes que consagra el Santísimo y que ofrecen válidamente el santo sacrificio de la Misa.

 

Por eso el asunto de las ordenaciones anglicanas puede fácilmente recon­siderarse por Roma algún día a la luz de la nueva situación".

 

 

b)        Iglesia Católica Nacional Polaca

 

 

 

La Iglesia Anglicana de América estableció relaciones similares a las anteriormente anunciadas. La Iglesia Católica Polaca está además en in­tercomunión con los vétero-católicos europeos.

 

 

 

c) Con el Aglipayana

 

 

 

Así se denomina la Iglesia Filipina Independiente que a principios de este siglo se separó de la comunión con Roma alrededor de un millón de miembros. Esta Iglesia ha retenido el episcopado, aunque sin ninguna sucesión regular. "En 1943 tres obispos americanos consagraron a tres obispas de la Iglesia aglipayán, que, a su vez, consagraron a los otros, de suerte que esta Iglesia ahora tiene una sucesión anglicana regular. Esto fue puramente una aventura americana, realizada sin consul­ta alguna con las otras provincias. Ninguna otra provincia ha tomado decisión alguna referente a sus relaciones' con la Iglesia aglipáyán".

 

 

 

d)   Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE) e Iglesia Lusitana

 

 

 

La Iglesia anglicana ha negociado relaciones de intercomunión, a base de la doctrina del "Cuadrilátero de Lamberth", con otras dos Igle­sias muy pequeñas como son la IERE y la lusitana. "Pero debe notarse, comenta el anglicano Ronald Barón, que ninguna de estas Iglesias es una iglesia "anglicana", aunque están en plena comunión con la Comunión an­glicana. Por eso, en el caso concreto de España, es erróneo tratar a la Iglesia Española Reformada Episcopal como si fuese la representante del anglicanismo en España. Esto lo decimos sin la más mínima falta de res­peto a la IERE. Pero los únicos representantes del anglicanismo en Espa­ña son las iglesias inglesas que han existido desde hace muchos años en Madrid, Barcelona, Málaga y Palma de Mallorca, para atender a los ingleses residentes o de viaje en España, pues la Iglesia de Inglaterra ha reconocido siempre a la Iglesia Católica Romana como la Iglesia con mi­sión apostólica en España, y ha repudiado siempre todo proselitismo".