La Iglesia Anglicana

 

"Entre las (Comunidades eclesiales e Iglesias separadas de Roma) que conservan en parte las tradiciones y las estructuras católicas ocupan lugar especial la Comunión Anglica­na" (Decreto de Ecumenismo, N°13)

 

Al leer ese artículo del Decreto sobre el ecumenismo de la Iglesia Ca­tólica Romana surge espontánea la Pregunta: ¿Porque, entre las Iglesias y Comunidades eclesiales separadas de Roma con ocasión de la Reforma ocupa un lugar especial la Comunión Anglicana?

 

La respuesta es que, entre todas las Iglesias y Comunidades eclesiales separadas de Roma con ocasión de, la Reforma, la Iglesia Anglicana es la más cercana a la Iglesia Católica Romana desde el punto de vista de la doctri­na, liturgia, organización, tradiciones, etc. La Reforma en Inglaterra no fue una reforma drástica, como por ejemplo lo fue en Alemania o en Suiza, y se conservaron en ella muchas de las tradiciones de la Iglesia de antes del siglo XVI.

 

Desde luego se introdujeron nuevas ideas. Los teólogos ingleses discu­tían mucho las doctrinas formuladas en el Continente por los reformadores, tales como Lutero o Calvino, y una combinación ingeniosa de nuevas y viejas ideas condujo a la cristalización de la tradición cristiana que ahora se llama "Anglicanismo".

 

En esta primera capitulo vamos a hacer una exposición panorámica de la Iglesia Anglicana, para que se puedan formar una idea general.

 

El segundo punto que es menester tener en cuenta es el derivado de la posición única en que se encuentra la Iglesia de Inglaterra, a medio cami­no entre las corrientes de pensamiento católica y protestante. Esto es lo que determina que haya una considerable cantidad de incertidumbre y de ambigüedad sobre las doctrinas y la teología anglicanas. Quizá sea imposible encontrar un libro que diga cuáles son las creencias y la doctrina de la Iglesia Anglicana. Posiblemente incluso sea esto imposible desde el momento que la doctrina de la Iglesia Anglicana tiene una mezcla tan variada y tan rica de ideas católicas y protestantes, difíciles de ser reducidas a una síntesis.

 

No obstante la situación no es tan compleja que no nos permita ni siquiera hablar de ella. Un obispo anglicano, Stephen Neill, en su libro "Anglicanismo", contesta a la pregunta:

 

"¿Cuáles son las doctrinas teológicas especiales de la Iglesia de Inglaterra?”, de la siguiente manera:

 

"La respuesta es que no hay doctrinas teológicas especialmente anglicanas; no hay teología particularmente anglicana. La Iglesia de Inglaterra, dice Si, es la Iglesia Católica en Inglaterra. Enseña todas las doctrinas de la fe católica, como se encuentran en la Sagra­da Escritura, como están resumidas en los Credos de los Apóstoles, de Nicea y de Atanasio, y establecidas en los primeros cuatro Concilios Generales de la Iglesia Indivisa.

 

La Iglesia de Inglaterra, firmemente basada en las Escrituras como contenido de todas las cosas necesarias para la salvación, todavía lanza el reto: "Enseñadnos que hay algo claramente establecido en las Sagradas Escrituras que nosotros no enseñemos, y lo enseñaremos, Mostradnos que algo en nuestra doctrina y prácticas es claramente contrario a la Sagrada Escritura, y lo abandonaremos”.

 

La Iglesia Anglicana acepta, por consiguiente, la Biblia, Los Credos históricos y los cuatro primeros Concilios Ecuménicos (Nicea, a. 325; Constantinopla, 381; Éfeso, 431; Calcedonia, 451), como la base de su doctri­na. Además de esto, tiene también una lista de 39 Artículos de Religión, compuestos en el siglo XVI, para explicar su posición en relación con las controversias de ese siglo. Estos, sin embargo, no constituyen una decla­ración muy satisfactoria de la doctrina anglicana, como veremos más adelante en otra capitulo.

 

Hay otro documento-resumen de la doctrina anglicana, y es un informe publicado en el año 1938. Y redactado por un comité de teólogos anglicanos comisionados por los dos Arzobispos ingleses, el de Canterbury y el de York, y aunque no es oficial, contiene una guía valiosa de las doctrinas anglicanas.

 

En tercer lugar, hay que tener en cuenta que en la Iglesia Anglicana hay varias corrientes de pensamiento. Las dos más destacadas son la Igle­sia Alta (High Church) o Anglo-Católica, y la Iglesia Baja (Low Church) o Evangélica, que corresponden respectivamente a las tendencias católica y protestante. Esto quiere decir que algunos anglicanos son más católicos en sus opiniones que otros, y sostienen diferentes teorías sobre algunos pun­tos doctrinales, por ejemplo sobre los sacramentos. Entre estas dos posi­ciones extremas de católicos y protestantes, hay un grupo amorfo, llamado la Middle Church (Iglesia Media). La mayoría de los anglicanos pertene­cen a este grupo. Sin embargo hay que hacer constar que no existe una aguda diferencia entre estos distintos grupos, y que uno se fusiona con el otro imperceptiblemente.

 

Por otra parte, además de estas corrientes de pensamiento tradicio­nales, aparecen en la Iglesia Anglicana nuevas ideas, que, hasta cier­to punto, cortan al través los viejos grupos. Nos referimos principal­mente a la llamada "Teología Nueva", con sus ultramodernas ideas sobre Dios y la Biblia. Todas las viejas escuelas de pensamiento clásico tienen discípulos también de estas nuevas ideas, pero no pierden necesariamente, por ello, su vieja identificación y filiación.

 

Por lo que se acaba de decir puede sacarse la impresión de que la Iglesia Anglicana se compone de una mezcla, "ensalada", de católicos, protestantes, modernistas, etc. malamente integrados en la Iglesia de Inglaterra y sin nada positivo que los una. Así puede parecer si se lo considera superficialmente, pero un examen cuidadoso y más detallado revela una unidad básica, que no es meramente nacional. Este es el pensamiento de Stephen Neill:

  

"En el sentido estricto de la palabra, no hay una fe anglica­na, sino una actitud anglicana y una atmósfera anglicana. Es­to desafía cualquier análisis. Debe sentirse y experimentarse para poder entenderla. Todo lo que puede hacerse es aislar y comentar ciertos elementos en los que los anglicanos de todo el mundo estarían probablemente de acuerdo, en que son carac­terísticos de su propia fe y experiencia".

  

Quizá esta opinión sea demasiado modesta. El informe sobre doctrina, arriba mencionado, de los dos arzobispos de Inglaterra demuestra que puede haber una amplia base de avenencia entre los anglicanos, en cuestiones de fe y de doctrina. Un miembro de la antedicha comisión, Sr. W. R. Mattews, antiguo Deán de la Catedral de San Pablo de Londres, escribiendo más tarde, decía:

 

"La Comisión fue verdaderamente representativa de las diversas escuelas de pensamiento en nuestra Iglesia, e incluía expertos y teólogos que fueron reconocidos como una verdadera autoridad en su especialidad. Mi experiencia fue que, mientras íbamos haciendo más y más conscientes de nuestra unidad, y donde discrepábamos crecíamos en comprensión y simpatía hacia aquellos cuyas opiniones no eran las nuestras".

 

Pero queda todavía un punto muy importante por tocar. Es como una consecuencia del hecho anteriormente apuntado, de que la Iglesia Anglicana es una combinación de elementos católicos y protestantes. La teología anglicana no ha sobresalido en especialistas. No ha habido teólogos anglicanos verdaderamente creadores ni originales. Nunca ha produ­cido el anglicanismo nuevas ideas o doctrinas, sino que se ha contentado con interpretar las ajenas. No ha habido en el anglicanismo teólogos de la talla de Lutero o Calvino, y más recientemente, de Bultman o de Barth. Esto fue verdad en el momento de la aparición de la Reforma y lo es en la actualidad, no podemos juzgar a la Iglesia de Inglaterra por la novedad de sus ideas, pero es posible que se pueda volver los ojos a ella, como un medio, de reconciliación entre las demás Iglesias, en razón de su posición entre los extremos de católicos y protestantes

 

Hay que hacer costar además que la Iglesia Anglicana estudia y acepta muchas veces las ideas de teólogos no anglicanos. Estos son generalmente, aunque no exclusivamente, protestantes. Un buen ejemplo de ello es el comentario a la Epístola de los Romanos del profesor C. K. Barret, de la Universidad de Durham, El profesor Barret es un metodista. Sin embargo, el Arzobispo de Canterbury escribió sobre su comentario lo siguiente:

 

"Sobrepasa el comentario de C.H. Deaa (un anglicano) en su discernimiento teológico, y es el mejor desde el de Sanday y Headlam (Importantes teólogos anglicanos).

 

De manera análoga, la obra de Rudolf Bultman en dos volúmenes titulada "La Teología del Nuevo Testamento", es una obra de referencia muy usada por los teólogos anglicanos.

 

Otra cosa aún más sorprendente es el hecho de que los Seminarios anglicanos tienen muchas veces profesores que no son anglicanos. Por ejemplo, en King's College, de Londres, hay dos Metodistas que están allí, no para enseñar metodismo sino teología bíblica. Sin embargo, en este Colegio universitario hay estudiantes preparándose para el sacerdocio anglicano, que asisten, por tanto, a las clases de teología bíblica dadas por los metodistas. Queda, por tanto, claro que la Iglesia Anglicana reconoce y aprecia a los teólogos no anglicanos.

 

Hasta el momento presente hemos esbozado algunas importantes características de la Iglesia de Inglaterra. Hemos dicho que es un compromiso entre Catolicismo y Protestantismo, y puede ser considerada, en efecto, como una combinación de los dos. Hemos señalado que su riqueza de doctrinas puede conducir a confusión e incertidumbre sobre lo que la Iglesia Anglicana cree y enseña en realidad. Hemos hecho también un esbozo de las principales corrientes de pensamiento que se encuentran en la Iglesia Anglicana y, finalmente, hemos admitido que, aunque quizá no pueda esperarse ideas originales de los teólogos anglicanos, sin embar­go la Iglesia Anglicana puede que tenga un papel muy útil que represen­tar en la reconciliación de las diversas Iglesias.

 

Aunque más adelante se estudiará con mayor detenimiento,  la organización de la Iglesia de Inglaterra y la historia de su expansión por el mundo hasta formar lo que se llama hoy día "La Comunión Anglicana", sin embargo diremos aquí, si bien de una manera introductoria, algunas características que es preciso saber para pasar adelante.

 

El visitante católico romano que entre en una iglesia anglicana, se sorprende generalmente, cuando ve que hay muy pocas diferencias en apa­riencia, si es que hay alguna, entre una iglesia anglicana y una igle­sia católica romana. En las dos hay un altar, velas, órgano, cristale­ras policromadas, etc. También en algunas iglesias de la Comunión Anglicana se pueden encontrar estatuas de la Virgen, así como el Santísimo Sacramento Reservado. Si el visitante llega cuando se está celebrando la Eucaristía le será difícil encontrar diferencias entre la liturgia anglicana y la de su propia Iglesia. El sacerdote lleva vestiduras, el pan y el vino se consagran de la misma manera que en la iglesia católica Romana y los fieles comulgan de la misma manera, con la única dife­rencia de que en la Iglesia Anglicana reciben también y siempre el Cá­liz.

 

Si el visitante entiende suficientemente el inglés, para poder char­lar con el sacerdote después del servicio litúrgico, encontrará que, como en su propia Iglesia, cada iglesia de la Comunión anglicana es una iglesia parroquial, y el sacerdote tiene responsabilidad de todas las almas de su propia parroquia. Si la parroquia es grande, probablemente tenga a su servicio uno o varios sacerdotes más, para el mejor servicio y atención del culto y probablemente cuente con algún diácono.

 

Cada parroquia pertenece a una diócesis, que tiene a su cabeza un obispo, el cual tiene a su vez, como iglesia particular, la Catedral de la diócesis. El obispo visita cada año las parroquias para administrar el sacramento de la confirmación. El sacerdote a su vez adminis­tra los otros sacramentos para los que tiene poderes, como el bautismo, matrimonio, etc. Se exceptúan solamente el sacramento de la confirmación y el del Orden, cuya administración está reservada al Obis­po.

 

Es muy probable que el sacerdote enseñe al católico visitante el calendario de la Iglesia Anglicana, donde encontrará todas las festi­vidades de la Iglesia, con las que el católico está muy familiarizado desde siempre, como Adviento, Navidad, Epifanía, Cuaresma, Semana Santa, Resurrección, Ascensión, Pentecostés y la Trinidad. Verá también que los grandes santos de la pre-reforma son conmemorados en días especiales, Pero le sorprenderá encontrar que, además de la Misa, existen los servicios de Maitines y Vísperas, los cuales tienen una gran importancia en la Iglesia Anglicana, a los que generalmente asiste gran concurso de gente en el servicio de los domingos. Estos cultos adquirieron particular importancia porque, con las nuevas ideas de los reformadores, se subrayó la necesidad de leer y meditar sobre la Biblia. Estos Oficios se establecieron para proveer a esta necesidad que sentía el pueblo de Dios.

 

El visitante quizá tenga curiosidad de saber quién es el Jefe de la Iglesia Anglicana y cómo se gobierna en ella. Se le dirá que el Jefe espiritual es el arzobispo de Canterbury, pero que éste no tiene poderes ejecutivos sobre toda la Comunión Anglicana, Dentro de su propia provincia, él es el Presidente del Sínodo, que gobierna en aquella demarcación eclesiástica. Este Sínodo está formado de tres Cámaras, compuesta cada una de ellas respectivamente, de obispos, sa­cerdotes y laicos. Las demás provincias se gobiernan de una manera si­milar, El Arzobispo de Canterbury es también presidente de las Confe­rencias de Lambeth, en la que toman parte todos los obispos de la Iglesia Anglicana, la iglesia de Inglaterra”, es la "Iglesia Estable­cida” y, por consiguiente, tiene como su cabeza nominal al Jefe del Estado inglés, que es el Rey o la Reina, como en la actualidad, pero esto no significa que el Rey tenga influencia alguna en los asuntos de la Iglesia,

 

De hecho, la Iglesia Anglicana, en Inglaterra, está controlada teóricamente, más por el Parlamento que por la Corona, ya que fue un acto parlamentario, Acta del Parlamento, lo que en el siglo XVI la se­paro de Roma, Pero en la práctica el Parlamento no intenta actualmente meterse en los asuntos de la Iglesia, hasta el punto de que el actual Arzobispo de Canterbury, Dr. Ramsey, haya llegado a decir que, si el Parlamento pretendiera inmiscuirse en los asuntos meramente eclesiales, recomendaría inmediatamente el "des establecimiento" de la Iglesia, Por consiguiente habremos de decir que, tanto en Inglaterra como en otros sitios la Iglesia Anglicana se gobierna a sí misma.

 

Bibliografía General

 

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