María y Todos los Santos

 

Los 39 Artículos no se refieren directamente a la Virgen María ni a los santos, sino únicamente en relación con la Encarnación de Cris­to, mencionada en el artículo, 2, donde se dice:

 

 

 

"Y nació de una Virgen"

 

 

 

El artículo 22 habla de los santos en general:

 

 

 

"La invocación a los santos no se basa en ninguna autoridad de las Escrituras y repugna a la Palabra de Dios".

 

 

 

Como siempre, los Artículos basan todo en la Escritura Como la Biblia no dice nada sobre los santos, los Artículos tampoco invitan a venerarlos, al contrario, se muestran hostiles.

 

Sin embargo la mayor parte de la Iglesia anglicana no toma una actitud tan hostil y tan terminante respecto a la Virgen y a los santos. Todas las iglesias están dedicadas a un santo, y muchas a la Virgen. To­dos los santos de mayor relieve son conmemorados en sus festividades con cultos especiales. La aceptación del hecho de que los santos existen es perfectamente normal y natural para todos los anglicanos, no sólo para los anglo-católicos.

 

 

 

La Iglesia anglicana nunca ha canonizado a un santo. No ha segui­do la costumbre de la Iglesia Católica. Sin embargo en el anglicanismo se aceptan los grandes santos que la Iglesia Católica ha canonizado aun después de su separación: por ejemplo, San Ignacio y Santa Teresa, etc. La admisión de los santos por la Iglesia anglicana está, basada en la creencia en la "Comunión de les santos", de la que hablan los Credos. Los anglicanos creen en la realidad de una fraternidad en Cristo, en la que participan los vivos y los muertos. Todos formamos parte del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, tanto en el cielo como en la tierra.

 

 

 

Oraciones por los santos

 

 

 

Esta comunión de los santos es una hermandad en Dios al que acudimos por la oración. Esto, significa que podemos rezar por los muertos y ellos por nosotros. Pero hay muchos anglicanos que se oponen a la idea de rezar por los muertos, porque no lo juzgan necesario. Sus almas, di­cen, están bajo el cuidado de Dios. No necesitan de nuestra interce­sión. Sin embargo es ahora práctica corriente en muchas Iglesias orar por los difuntos.

 

 

 

Intercesión de los muertos por nosotros

 

 

 

El reverso, es decir, la intercesión de ellos en nuestro favor, es un tema discutido entre los anglicanos. No podemos estar seguros de que las almas de los que han partido nos oigan o puedan interceder por nosotros. Algunos dirían que en cualquier caso esas oraciones son inne­cesarias, ya que tenemos acceso directo a Dios a través de Jesucristo.

 

 

 

El pensamiento de los anglicanos sobre la Virgen María

 

 

 

La actitud general que los anglicanos muestran para con los santos­ la comparten también respecto a la Virgen María. Es claro que la Virgen María no ocupa en la Iglesia anglicana el puesto de honor que tiene en la católica. En general piensan que el importante es Cristo Y Virgen, que los católicos dan más importancia a la Virgen que al Señor.

 

 

 

Pueden distinguirse tres tendencias, por lo menos, respecto a la Virgen sostenidas por tres corrientes de pensamiento dentro de la Iglesia Anglicana.

 

 

 

En primer lugar, hay una tendencia, ultra radicalizada y moderna, que es muy rígida en lo que a la Virgen se refiere, negando la virgini­dad de María. Estos modernistas se basan en dos corrientes de pensamien­to. Una es la tendencia filosófica empirista de negar todo lo sobrena­tural y, por tanto, el milagro. La otra es la actitud de ciertos con­temporáneos que llegan a negar la historicidad de los Evangelios.

 

 

 

El segundo grupo, que es el más numeroso, formado por los de la Iglesia Media y la Baja Iglesia (Broad Church y Lew Church), la admiten como Madre de Cristo y Madre de Dios, ya que es una afirmación de los primeros Concilios y de los Credos que toda la Iglesia anglicana admite.

 

 

 

No les parece oportuna la expresión de "Reina del Cielo", no por­que deseen negar la importancia de María, sino porque no creen que es­ta afirmación sea de gran importancia en la religión de nuestros días. Admiten la virginidad, que está consignada en el Credo, pero no insis­ten demasiado en la virginidad a perpetuidad.

 

 

 

En tercer lugar hay que citar a los anglo-católicos, los cuales tienen el mismo modo de pensar que los católicos romanos- respecto a la Virgen, y, por tanto, no hay necesidad de especificar el código de sus creencias marianas. Hay iglesias dedicadas a ella así como algún santuario con una especial devoción a la Virgen María. Por lo que nos contentaremos con aducir la cita de un libro escrito por un anglo-católico "The Mother of God", La Madre de Dios", del Dr. E.C. Mascall, de la Universidad de Londres:

 

 

 

"Que Jesucristo es a la vez Dios y hombre es el fundamento de la dignidad de María, y el más grande de sus títulos es el de "Theotocos", o Madre de Dios. La gente tiene miedo en situar a María por encima de Dios, porque tienen un concepto muy pobre y ruin de Dios. Porque María, aun siendo la Reina del cielo, es después de todo, una creatura, aunque la más grande de todas y dotada de gracias verdaderamente inimaginables".