El Purgatorio

 El artículo 22 se refiere a "la doctrina del purgatorio" y la rechaza por no creerlo suficientemente probada en la Escritura. Pero este artículo puede ser interpretado, y de hecho lo es, de dos maneras distintas:

 

Una diría que la doctrina del Purgatorio es Romana y, por tanto, debe ser condenada.

 

La otra diría que la doctrina del Purgatorio que debe ser con­denada es la de la iglesia Católica Romana Hay, por tanto, dos puntos de vista entre los anglicanos respecto al tema interesante del Purga­torio. Los evangélicos no admiten ninguna doctrina referente al Purga­torio, mientras que el resto de la Iglesia acepta una doctrina particu­larmente anglicana sobre el Purgatorio.

 

El pensamiento de los evangélicos

 

Estos piensan que los fieles, una vez muertos, van inmediata­mente al cielo. No les gusta la posibilidad de una purificación des­pués de la muerte. Y creen que la idea del Purgatorio es como un aten­tado a la obra salvífica de Cristo. Acostumbrados a la justificación por la sola fe y al rechazo de la justificación también por las obras, condenan el purgatorio, como contrario al Evangelio.

 

No obstante otros, dentro de la misma Iglesia de Inglaterra, aceptan una doctrina anglicana, sobre el Purgatorio. Es decir, recha­zan la doctrina medieval sobre el Purgatorio tal como los reformado­res la rechazaron, a saber, un lugar donde las están sumergidas en el fuego. No aceptan las descripciones crudas que del Purgatorio nos legó la Edad Media.

 

Doctrina anglicana del Purgatorio

 

La doctrina anglicana del Purgatorio contrasta con la imagen que del mismo nos legó la Edad Media. No es una descripción rigorista y pormenorizada de los tormentos que las almas sufren en él, sino que consideran el Purgatorio como una fase de crecimiento progresivo. El sufrimiento de las almas en el mismo está causado por la pena de no poder ver a Dios y no disfrutar de su amor infinito en la visión bea­tifica. Por tanto, la parte del anglicanismo que admite el Purgatorio, subraya sobre todo este aspecto positivo.

 

Por consiguiente hemos de decir que hay dos actitudes hacia el Purgatorio en la Iglesia Anglicana: La Evangélica que sostiene que las almas van derechas al cielo y niega, en consecuencia, la existencia del Purgatorio, y la otra, que afirma la existencia del Purgatorio, pero lo entienden como una fase de crecimiento espiritual y progresivo, donde las almas de los que han muerto se preparan para la Resurrección Uni­versal.