La Trinidad

 

La Trinidad

 

 

 

La última parte del artículo 12 se refiere a la doctrina cris­tiana de la Trinidad. Sobre este tema, no hay ninguna discusión en la teología anglicana contemporánea. Incluso el obispo de Woolwich, des­pués de exponer todas sus ideas revolucionarias, se declara a sí mismo "trinitario".

 

 

 

Espíritu Santo

 

 

 

El Artículo 30 se refiere al Espíritu Santo y afirma su igual­dad en todos los aspectos con las otras dos Personas de la Tri­nidad. Tampoco este tema es objeto de controversia en la teolo­gía anglicana actual. En verdad que se ha escrito muy poco so­bre el Espíritu Santo en estos tiempos en el anglicanismo, por lo que el profesor Maxcal de la Universidad de Londres, le lla­maba "Cenicienta de la Trinidad".

 

 

 

El Hijo

 

 

 

Los artículos 2, 3,4 se ocupan de la Persona y misión del Hijo. Los artículos exponen la doctrina tradicional respecto al Hijo. Jesús, nació de una Virgen, y en su Persona se dieron cita la divinidad y la humanidad, sin pérdida o detrimento de ninguna de las dos naturalezas. Después de muerto, Cristo resucitó de entre los muertos y subió a los cielos.

 

 

 

En cambio la teología anglicana moderna se ha dejado influenciar por las cuestiones que han invadido también otras confesiones y que bullen actualmente por todas partes, como son el problema de la historici­dad de los Evangelios, cuestionando verdades tan fundamentales como las de la persona de Cristo, su resurrección y la virginidad de María, y la teoría de la desmitologización, propuesta por Rodof Bultmann y Paul Tillich y presentado en el mundo anglicano en los escritos de Robinson.

 

 

 

Sin embargo, no debo dejar de decir que tales corrientes ideoló­gicas, tan en boga en el momento presente, no han barrido totalmente las ideas tradicionales de la Iglesia anglicana. La suposición contra­ria estaría muy lejos de la verdad. La mayoría de los seglares angli­canos aceptan las tesis tradicionales de la fe, creyendo en el Jesús histórico, que fue el mismo tiempo hombre y Dios. Y hay muchos teólogos que están dispuestos a luchas contra estas nuevas ideas, como el profe­sor Mascall que, en su libro "La secularización del cristianismo", exa­mina detenidamente las teorías de Robinson, el Obispo de Wolwich, y po­ne al descubierto las ilógicas incongruencias de su posición.