Isabel I y Matías Parker

 

 

 

La Sede de Canterbury había quedado vacante a la muerte del Car­denal Pole y era incumbencia de la Reina el nombramiento de este cargo clave. El hombre que ésta escogió fue Matías Parker, un intelectual y un hombre moderado que personalmente se había mostrado simpatizante con la Reforma en el reinado de Eduardo VI. Su tarea fue la de reconcilia­dor y esto no es siempre empresa fácil.

 

Los Obispos nombrados por María Tudor habían rehusado cooperar con los reformadores, y 14 de ellos dimitieron, así como alrededor de 250 sacerdotes. Parker se vio forzado a confiar en Obispos y clero sim­patizante con el protestantismo; pero desgraciadamente éstos eran bas­tante más extremistas que habían sido bajo Eduardo VI. Algunos habían estado exilados en el Continente y se habían dejado influenciar por los suizos y alemanes. Muchos pensaban que un "Libro de oración Común ”, tal como el de 1549 e incluso el de 1552, que contenía mucho material recogido del catolicismo, no se debía emplear, ya que eran muchos también los que habían muerto por la fe protestante y ésta no debía dejarse conta­minar con las ideas de Roma.

 

Con estas personas tenían que contar Parker, la Reina y el Parlamentó, para poder llevar a cabo la realización de su política moderada. Una dificultad seria fue la consagración de Parker como Arzobispo de Canterbury. Ningún Obispo de los consagrados en tiempos de María Tudor quiso tomar parte, y Parker fue consagrado por Obispos de los reinados de Enrique VIII y Eduardo VI. La discutida cuestión de la validez de las Ordenaciones anglicanas proviene de esta consagración, tema del que hablaremos más adelante. De memento examinemos las cuestiones que esta consagración ofrece desde un punto de vista práctico. De los cuatro Obispos que consagraron a Parker solamente uno llevaba la capa pluvial, que eran los ornamentos legales. Dos de ellos rehusaron vestir la capa pluvial y usaron sobrepellices, mientras que el cuarto se negó a usar incluso la sobrepelliz y llevó simplemente una toga negra (la toga ne­gra es el traje típico en Inglaterra de Ministros protestantes no an­glicanos) .