EDUARDO VI

 

Eduardo VI, hijo de Enrique y de Juana Seymour, contaba solamente nueve años cuando subió al trono, a la muerte de su padre en 1547, y tuvo un reinado muy corto, solo de seis años. Durante este tiempo el poder estuvo en manos de un grupo de reformadores progresistas libera­les. Esta gente aprovecho la oportunidad para hacer importantes refor­mas en la iglesia. Todas ellas estaban inspiradas en las ideas protes­tantes que corrían por el Continente, y especialmente en Calvino y Lutero. No obstante los cambios efectuados fueron moderados y dentro del marco de la Iglesia Católica, tal como existía en Inglaterra.

  

Entre estos reformadores ocupa, un lugar preeminente el Arzobis­po de Canterbury, Thomas Crammer. Crammer era un universitario, un in­telectual y un hombre honesto. Durante su estancia al frente de la se­de de Canterbury se hizo progresivamente protestante en sus puntos de vista y, finalmente, pagó por esto con la última pena bajo la romani­zante María Tudor. Sus veinte años en Canterbry son de una importancia excepcional, no principalmente por su dirección de la Iglesia, sino por sus trabajos en la preparación del "Prayer Book", es decir, del li­bro de las creencias, oraciones, servicios litúrgicos, etc., usado en todas las iglesias anglicanas, y el único texto litúrgico, aparte de los himnos, que se permite usar.

 

El libro que preparó es sustancialmente el mismo que se usa hoy día en todas las Iglesias anglicanas. Contiene una cuidadosa amalgama de ideas católicas y protestantes, tanto en punto de doctrina como en la parte litúrgica. En muchos puntos, sin embargo, es estudiadamente vago, y permite gran variedad de interpretaciones. Tanto los anglo-católicos como los evangélicos, que defienden, como ya se ha dicho, puntos de vista opuestos en muchas materias, pueden usar el mismo libro sin dificultad, y el mérito se debe a Crammer.

 

Echemos una ojeada a la reforma doctrinal en conexión con el nuevo "Prayer Book", que tuvo lugar durante el reinado de Eduardo VI.

 

Probablemente el cambio más importante tuvo lugar en lo referente a la Misa. El Acta de Uniformidad de 1549 la convirtió en Servicio de Comunión. Se celebró desde entonces en la lengua vernácula, y la Comunión ha sido administrada desde ese momento bajo las dos especies, de pan y de vino. Las ideas que respaldaron este cambio eran luteranas y combinó la Misa latina medieval con las ideas de la Reforma. Por aquel entonces las idas calvinistas no habían penetrado todavía, pero iban a aparecer muy pronto, cuando en 1552, un nuevo Prayer book fue aprobado bajo la supervisión del Arzobispo Crammer. A lo que parece este ha­bía ido siendo cada vez más influenciado por las ideas de Calvino, y en su nueva doctrina sobre la Comunión, en 1552, se manifestó claramente calvinista. Las palabras, al recibir la Comunión, manifiestan evidentemente este cambio doctrinal.

  

El Libro de 1549 decía:

 

"El Cuerpo de N.S. Jesucristo que fue entregado por ti, guarde tu cuerpo y alma hasta la vida eterna".

 

El Libro de 1552 dice simplemente:

 

"Toma y come esto en memoria  de que Cristo murió por ti y aliméntate de El en tu corazón por la fe y dale gracias!.

 

E1 Libro de 1552 excluye, por consiguiente, cualquier doctrina de la presencia real, y expresa la doctrina suiza de que la Eucaristía era simplemente una conmemoración y de que el obsequio era puramente un don espiritual.

 

En consecuencia, por el momento Inglaterra aceptó la doctrina calvinista sobre la Eucaristía, por lo menos oficialmente. Es muy dudoso que la mayoría de la gente corriente entendiera el alto significado de estos cambios, y en Cornualles un grupo de personas quiso claramen­te que se volviera a la Misa latina.

 

La ruptura con Roma había sido algo que la mayoría de los ingleses acogieron con satisfacción, pero en lo que se refiere a cambios teológicos la mayoría se sentían completamente indiferentes. Algunos, incluso, se mostraban hostiles, pero el reinado del monarca; siguiente, la reina Tudor, contribuyó mucho a aumentar la causa protestante en Inglaterra, aunque lógicamente la intención fue hacer todo lo contrario.